Cómo detectar estadísticas y gráficos engañosos en las noticias
Por Omid Jamshidi · Publicado · 6 min de lectura
Ejes recortados, cifras relativas en lugar de absolutas, medias que esconden a la mayoría y periodos elegidos a conveniencia: los trucos más habituales con los números y cómo descubrirlos.
Los números y los gráficos dan a las noticias un aire de objetividad. Pero los mismos datos pueden contar historias muy distintas según cómo se presenten: a veces a propósito, a menudo sin querer. No hace falta ser estadístico para detectar los problemas más comunes. Esta guía muestra los trucos típicos y las preguntas que los ponen al descubierto.
El eje recortado
Un gráfico de barras muestra dos valores: 50 y 52. Si el eje vertical empieza en cero, las barras parecen casi iguales, y lo son. Si el eje empieza en 49, la segunda barra parece de repente tres veces más alta que la primera.
- Los gráficos de barras deberían empezar en cero, porque el ojo compara la longitud de las barras.
- Los gráficos de líneas pueden empezar en otro valor, porque muestran una evolución y no un tamaño, pero entonces la escala debe estar bien indicada.
Así que, cuando un gráfico parece dramático, conviene mirar primero los números del eje y solo después las formas.
Cifras relativas y absolutas
«El riesgo se duplica» suena alarmante. Pero si el riesgo pasa de 1 entre 10.000 a 2 entre 10.000, el cambio absoluto es un caso más por cada 10.000 personas. Las dos frases son correctas; solo la segunda dice cuánto le afecta a usted.
Lo mismo ocurre con los aumentos porcentuales sobre cifras pequeñas: «la delincuencia sube un 50 %» puede significar que el año pasado hubo 2 casos y este año 3. Ante cualquier variación porcentual, conviene preguntarse: ¿un porcentaje de qué?
Una trampa parecida es la diferencia entre por ciento y puntos porcentuales, que explica nuestra guía sobre noticias económicas.
Totales y tasas
Una gran ciudad tiene más delitos, más accidentes y más pacientes en los hospitales que un pueblo, simplemente porque vive más gente en ella. Para comparar lugares de distinto tamaño hacen falta tasas: casos por cada 100.000 habitantes, por vehículo, por hogar. Un titular que ordena países o ciudades por cifras totales a menudo solo los ordena por población.
Medias que esconden a la mayoría
La media aritmética es muy sensible a los valores extremos. Si nueve personas ganan 3.000 euros al mes y una gana 100.000, la renta media es de 12.700 euros, una cifra que no describe a nadie del grupo. La mediana –el valor que queda en el centro cuando se ordena a todos– es de 3.000 euros y se acerca mucho más a la realidad. Por eso la buena información sobre salarios, alquileres o precios de la vivienda suele usar la mediana. Si solo se da la media, conviene preguntarse si unos pocos valores muy altos la distorsionan.
El periodo elegido
Toda tendencia depende de dónde empieza. Una acción que «ha subido un 40 %» puede haber recuperado solo la mitad de una caída anterior. El crecimiento económico tras un año de crisis parece fuerte porque el punto de partida era bajo: es el efecto base. Y a veces se elige un periodo precisamente porque muestra lo que el autor quiere mostrar.
Preguntas útiles: ¿qué muestra un periodo más largo? ¿Es raro el año de partida? ¿Se compara con el mismo mes del año anterior o con un mes excepcional?
Correlación no es causalidad
Que dos cosas suban a la vez no significa que estén relacionadas. Las ventas de helados y los ahogamientos aumentan en verano, no porque los helados causen ahogamientos, sino porque ambos dependen del calor. Cuando una noticia dice que A «provoca» B, conviene preguntarse si el estudio demuestra de verdad causa y efecto o solo que ambas cosas ocurren juntas. A menudo un tercer factor explica las dos.
Muestras pequeñas y casos escogidos
Una encuesta a 50 personas, un estudio con 20 pacientes o «tres expertos coinciden» pueden ser interesantes, pero rara vez justifican conclusiones generales. Del mismo modo, un único ejemplo llamativo –una familia, una empresa, un incidente– muestra que algo puede ocurrir, no con qué frecuencia ocurre. Nuestra guía Cómo leer las encuestas en las noticias explica cómo influye el tamaño de la muestra en la precisión.
Mapas que engañan por la superficie
En los mapas coloreados según resultados electorales o estadísticas, las regiones grandes pero poco pobladas dominan la imagen. Un país puede aparecer casi entero de un color aunque la mayoría de la gente viva en unas pocas zonas pequeñas y densamente pobladas del otro color. Los mapas que dimensionan las zonas según su población, o una simple tabla, suelen dar una imagen más justa.
Dinero sin inflación
Comparar salarios, precios o presupuestos a lo largo de muchos años lleva a error si se ignora la inflación. Un sueldo que se ha duplicado en veinte años puede comprar menos que antes si los precios se han triplicado. Fíjese en las cifras «reales» o «descontada la inflación»; nuestra guía sobre la inflación explica por qué.
Siete preguntas para cualquier cifra en las noticias
- ¿Quién ha elaborado la cifra y tiene esa persona u organización interés en un resultado concreto?
- ¿Un porcentaje de qué? ¿Qué cifras absolutas hay detrás?
- ¿Total o tasa? ¿Se comparan con justicia lugares o grupos de distinto tamaño?
- ¿Media o mediana? ¿Pueden unos pocos valores extremos distorsionar la imagen?
- ¿Qué periodo y qué muestra uno más largo?
- ¿Causa o coincidencia? ¿Demuestran los datos que una cosa provoca la otra?
- ¿Dónde empieza el eje del gráfico y está indicada la escala?
Las cifras en Omid57.info
Omid57.info muestra titulares de muchos medios, y muchos contienen cifras: tasas de crecimiento, resultados de encuestas, número de víctimas, precios. Al ver varios medios juntos, a menudo se descubre que la misma cifra se presenta de formas muy distintas: como subida o como bajada, en porcentaje o en términos absolutos. Nuestra guía Cómo leer las noticias con sentido crítico ofrece más comprobaciones para cualquier noticia.
Conclusión
La mayoría de las estadísticas engañosas no son mentiras, sino decisiones: qué eje, qué comparación, qué periodo, qué media. Quien conoce esas decisiones puede hacer las preguntas adecuadas, y las cifras de las noticias se convierten en lo que deberían ser: información útil y no una herramienta de persuasión.