Omid57.info

La inflación explicada con ejemplos de la vida diaria

Por · Publicado · 7 min de lectura

Qué es la inflación, cómo se mide, por qué su subida de precios personal puede ser distinta de la cifra oficial y qué supone para los ahorros, los salarios y los préstamos, con ejemplos sencillos.

Pocas cifras económicas aparecen tanto en las noticias como la tasa de inflación, y pocas se notan tan directamente en la caja del supermercado. Esta guía explica qué significa esa cifra, cómo se mide, por qué a menudo no coincide con lo que uno percibe y qué supone para los ahorros, los salarios y los préstamos. No hace falta saber de economía.

Qué es la inflación

La inflación significa que los precios suben de media con el tiempo, de modo que con el mismo dinero se compra menos. Si la inflación es del 3 %, una cesta de bienes y servicios que hace un año costaba 100 euros cuesta ahora unos 103.

La expresión «de media» es importante. Algunos precios suben mucho más, otros se mantienen y algunos incluso bajan; la electrónica, por ejemplo, suele abaratarse. La inflación describe la tendencia general, no cada precio por separado.

Lo contrario, una bajada general de los precios, se llama deflación. Suena bien, pero puede ser perjudicial: si personas y empresas esperan que los precios sigan bajando, aplazan compras e inversiones y la economía se frena.

Cómo se mide: la cesta de la compra

Los institutos de estadística miden la inflación con una «cesta» de bienes y servicios que representa en qué gastan los hogares: alimentos, vivienda, energía, transporte, ropa, ocio y mucho más. Cada mes registran los precios de miles de productos y comparan el coste de la cesta con el del mismo mes del año anterior.

Cada parte de la cesta tiene un peso según lo que representa en el gasto de los hogares. La vivienda y la energía cuentan mucho más que, por ejemplo, el café. Un ejemplo sencillo: si la cesta costaba 1.000 euros el año pasado y ahora 1.032, la inflación es del 3,2 %, aunque el café que contiene haya subido un 20 %.

En España, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publica el Índice de Precios de Consumo (IPC). Para comparar entre países de la UE existe además el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), que se calcula con reglas comunes y es el que sigue el Banco Central Europeo.

Inflación general e inflación subyacente

Las noticias suelen citar dos cifras. La inflación general incluye todo lo que hay en la cesta. La subyacente deja fuera la energía y los alimentos no elaborados, cuyos precios suben y bajan con las cosechas, el tiempo y los mercados mundiales. La subyacente muestra mejor si las subidas se extienden por toda la economía; la general muestra lo que los hogares pagan de verdad.

Por qué su inflación puede parecer distinta

La tasa oficial es una media de todos los hogares. Su tasa personal depende de lo que usted compra:

Por eso, cuando la tasa oficial baja pero los precios «siguen pareciendo altos», ambas cosas pueden ser ciertas: una tasa menor significa que los precios suben más despacio, no que vuelvan a bajar.

Por qué suben los precios

Los economistas distinguen varias causas que a menudo actúan juntas:

Qué hacen los bancos centrales

La mayoría de los bancos centrales buscan una inflación baja y estable, a menudo en torno al 2 % anual: el Banco Central Europeo, la Reserva Federal de EE. UU. y el Banco de Inglaterra tienen un objetivo del 2 %. Su herramienta principal son los tipos de interés. Unos tipos más altos encarecen los préstamos y hacen más atractivo el ahorro, lo que enfría la demanda y frena con el tiempo la subida de precios; unos tipos más bajos hacen lo contrario. El efecto tarda, a menudo un año o más, por eso los bancos centrales miran hacia delante y no solo al último dato.

Qué supone la inflación para su dinero

Ahorros: el dinero que no da intereses pierde poder adquisitivo. Con una inflación del 3 %, 100 euros en la cuenta corriente compran al cabo de diez años solo un 74 % de lo que compran hoy.

Interés real: lo que cuenta es el tipo de interés menos la inflación. Un depósito al 4 % con precios que suben un 3 % solo crece un 1 % aproximadamente en términos reales. Si la inflación supera al interés, la rentabilidad real es negativa.

Salarios: una subida salarial del 2 % con una inflación del 5 % significa que puede comprar casi un 3 % menos que antes. Por eso en las negociaciones se habla de «salario real».

Préstamos: para quien tiene un préstamo a tipo fijo, la inflación no es del todo mala: la deuda sigue siendo la misma mientras los ingresos suelen subir con el tiempo, así que en términos reales pesa menos. En las hipotecas a tipo variable, en cambio, la cuota sube cuando el BCE eleva los tipos y con ellos el euríbor.

Una regla práctica: divida 70 entre la tasa de inflación para estimar en cuántos años se duplican los precios. Al 2 % tardan unos 35 años; al 5 %, unos 14; al 10 %, unos 7.

Cómo leer las noticias sobre inflación

Si quiere calcular qué supone la inflación para su propio dinero, las calculadoras gratuitas de inflación e interés compuesto de FinanzTool.info –otro sitio web del editor de Omid57.info– pueden ayudarle. Los titulares económicos más recientes de varios medios están en la sección de Economía de este sitio, y nuestra guía Cómo leer las noticias con sentido crítico explica cómo comprobar las estadísticas que aparecen en las noticias.

Conclusión

La inflación es una media, no una promesa sobre cada precio. Saber cómo se mide, por qué la experiencia propia puede ser distinta y cómo afecta a los ahorros, los salarios y los préstamos hace mucho más fácil seguir la información económica y ayuda a tomar mejores decisiones con el propio dinero.